Quinto: Leo

Si aún no lo han hecho, les recomiendo leer el artículo que explica cómo se puede ver el zodíaco como una colección de doce tipos psicológicos y así adquirir contexto.

En la etapa de Cáncer del zodíaco, dos necesidades básicas están grabadas en la personalidad que se está desarrollando: abstraer y expresar la Fuerza del Día recibida en su máximo solsticial, y asumir la responsabilidad de participar conscientemente en la vida social. Mientras que la Fuerza del Día puede ser pensada como una “energía personalizadora” que integra formas concretas, abstracciones de ideas y entidades espirituales, la Fuerza de la Noche es más bien una “energía de contracción” que fusiona personalidades para desarrollar grupos sociales. La base de este proceso social es actualmente la familia y su hogar. Cáncer es el signo de esta base, la fuente de la Fuerza de la Noche que cobrará fuerza hasta el solsticio de invierno y el signo de Capricornio, el símbolo de la vida organizada en el Estado todopoderoso.

Leo representa la segunda etapa de este proceso social, la llegada de una progenie a una pareja que vive bajo el modelo social de un hogar, que aumenta aún más su responsabilidad social. Hay un nuevo campo de integración, los padres con sus hijos y los mayores con las generaciones más jóvenes. En muchos sentidos, se relaciona el “presente”, que rápidamente se convierte en “pasado”, con el “futuro”, creando muchos problemas sociales que no son fáciles de desestimar. El tiempo se convierte en un tema de mayor importancia que antes, a medida que ls pareja se acostumbra a sus nuevos roles de padre y madre. Él debe ser el enlace entre la familia y la sociedad, proporcionando tanta seguridad y comodidad como sea posible, mientras que ella se adapta de una manera incansable a las situaciones cambiantes de la vida para proporcionar un hogar estable y nutritivo. (Me doy cuenta de que esto suena bastante anticuado para nuestra sociedad moderna, pero el zodíaco todavía nos presenta un orden atemporal que una vez más puede ser relevante pronto, sin necesariamente volver a la vida tribal.)

Sentimientos y Emociones

Leo es el signo de las emociones mientras que Cáncer es el signo de los sentimientos. Un sentimiento es una percepción interna y orgánica por la cual una personalidad en su conjunto juzga lo que es constructivo o destructivo, bueno o malo, para todo el ser humano. Sentir es reaccionar ante una situación o una persona, donde “reaccionar” sólo significa estar a favor o en contra de la situación o entidad a la que se enfrenta la persona que siente. Como consecuencia, la personalidad experimenta una serie de respuestas físicas y químicas en el cuerpo, desde cambios en el ritmo cardíaco, hasta estimulación de glándulas en el sistema endocrino. Estos cambios son lo que los psicólogos llaman el “afecto” o emoción. La emoción se transforma entonces en “acción”, como besar a otra persona o huir de la escena peligrosa, o se detiene en seco sin una acción muscular perceptible. Por lo tanto, las emociones siguen a los sentimientos pero hay que distinguir entre ambos para diferenciar entre Cáncer y Leo.

También podemos hablar de sentimientos internos. Una persona puede sentirse bien o mal como resultado de si su organismo está equilibrado o no; todos podemos sentir si las cosas están funcionando correctamente. En particular, el dolor es un sentimiento poderoso para indicar un problema psicológico o alguna enfermedad física. Por supuesto, estos sentimientos también preceden emociones. A través de los sentimientos internos y externos, y especialmente a través del dolor, una persona se siente progresivamente como una entidad separada de los demás, generando una sensación de “yo”, inicialmente a partir de la frustración y el dolor de carecer de lo que necesita o desea. Una persona aprende a actuar como un “ego individual” porque él (o ella) “siente” de manera distinta a los demás, y esto se refiere a Cáncer. La individualidad se integra a través de procesos alimentados por los sentimientos y el dolor, y crece a medida que se expresa en el reino de Leo. Se establecerá en Virgo a través del poder del análisis intelectual y la discriminación.

Expresando la Individualidad de Cáncer

En Cáncer, la Fuerza del Día integra al individuo. A nivel biológico, el ser humano se convierte en un organismo con un ritmo de crecimiento definido; a nivel psicológico, se convierte en una persona, un organismo de sentimientos centrado en un ego; y a nivel social, se convierte en propietario de un hogar que define su estatus social. Sin embargo, en todos los niveles, el individuo de Cáncer desarrolla la capacidad básica de recibir como un todo integrado, un organismo, el impacto de otras entidades y actuar creativamente en la sociedad. Desde esta base, aunque menos seguro en lo que respecta al aspecto “social”, el individuo Leo se lanza al mundo blandiendo una espada brillante de sus propias creencias sobre lo que es positivo y negativo. En Cáncer, el ser humano es como una base cúbica. En Leo, es un ego parado en la base que extiende su glorioso “yo soy” como un modelo que dará la victoria.

A Leo se le ha llamado a menudo el signo más individualista del zodíaco, pero esto depende de lo que entendamos por individualismo. Si se trata exclusivamente del comportamiento externo hacia las relaciones sociales y la vida cotidiana en grupo, entonces la expresión de la individualidad de Leo es, en efecto, primordial. En Leo, el individuo se siente responsable de su amada y de su progenie, lo que le obliga a participar en la sociedad de una manera más responsable que un estudiante universitario, comportándose en cambio como una personalidad independiente capaz de determinar su curso de acción y aceptar sus fracasos. El resultado final es que el individuo Leo exagera todo, tratando de impresionar a la sociedad como lo haría un niño de siete años con su familia. Debe ser el centro de atención para que el mundo se dé cuenta de su importancia para la sociedad. Así, será sólo cuestión de tiempo antes de que se le conceda la fama y las riquezas que necesita, no sólo para alimentarse y vestirse, sino, fundamentalmente, para tratar magníficamente a su esposa e hijos.

Relación de Leo con la Sociedad

Dane Rudhyar escribe que Leo se caracteriza por “la exteriorización teatral de su personalidad, para adquirir así una valorización social y conseguir una auto-seguridad como individuo en la sociedad” (énfasis suyo, al menos en la traducción al español de “El Latido de la Vida”). Un Leo puede no tener el derecho o el talento para ser un líder, pero si lo es, estará decidido a avanzar con gestos exagerados, grandes emociones y asumiendo grandes riesgos, pues a Leo le gusta tanto correr riesgos como manipular a los demás. Dicho esto, así como la llamada “agresividad” de Aries es solo una consecuencia de sus inseguridades personales, las dramáticas posturas de liderazgo de Leo son un intento de ocultar las inseguridades sociales que rara vez admitirá y que a menudo residen en su subconsciente.

Lado Oscuro

Si se encuentra entre personas confusas o desanimadas, el individuo Leo aprovechará rápidamente la situación alimentado por su deseo de poder. Sin embargo, cuando el éxito se le escapa, puede caer en el olvido durante la fase de autocrítica y autohumillación de Virgo. Entonces, el orgullo de Leo sorprenderá a todos. humillándose delante de los demás con gestos dramáticos. Aceptará su culpa y no habrá un penitente más convincente, aunque pronto se olvidará de ello y comenzará un nuevo ciclo de afirmación social.

Esta dependencia de los grandes gestos sociales (y de la suerte) señala las inseguridades de una persona invadida por temores sociales. No sabe cómo cooperar con la gente y, en cambio, intenta liderarla. Sin embargo, sus cualidades de liderazgo son las de un dictador basado en proyectar sus propias inseguridades sobre personas u objetos receptivos. Como artista, tiende a trabajar de la misma manera. Independientemente de su campo de creación, cualquier resistencia a la expresión de su visión emocional será enfrentada con severidad. El instrumento musical producirá los sonidos y la pintura llegará al lienzo tras una buena dosis de la terquedad de Leo. El objetivo no es cooperar sino manipular de manera inteligente, apoyándose en un conocimiento intuitivo (o adquirido) de las reacciones de los objetos. De manera similar, los dictadores aprenden a manipular a las masas utilizando tanto gestos dramáticos como propaganda, la “técnica de los líderes”.

La persona típica de Leo tiene poca consciencia social verdadera a pesar de parecer estar al tanto de los problemas sociales. Tiende a hablar con generalidades, incita a las masas con palabras y sueños e hipnotiza a las personas con su intensa autoproyección. Su cónyuge, sin embargo, sabe que esos gestos teatrales requieren enfoque y distancia para ser efectivos.

Fuerzas Espirituales en Leo

La fase Leo en el ciclo zodiacal tiene una Fuerza del Día fuerte pero decreciente. Sin embargo, cuando una de las fuerzas Espirituales disminuye en términos de manifestación, aumenta en actividad subconsciente. Así como la Fuerza de la Noche actuó de manera subconsciente durante el invierno y la primavera, ahora es tiempo de que la Fuerza del Día haga lo mismo. Sigue actuando pero de manera subjetiva e incluso introvertida, asumiendo sus rasgos trascendentes y, en algunos casos, los negativos.

La personalidad, que se realizó en sus aspectos físicos y mentales en Cáncer, adquiere una dimensión extra en Leo. El arte nace como una proyección simbólica y trascendental de su individualidad, aunque hay que reconocer que el arte es a menudo un refugio para personas sensibles y un escape de la vida cotidiana. El arte y los niños son ambos expresiones creativas de la personalidad integrada. El individuo Leo que no puede ser un autócrata o, menos extremo pero con el mismo sentido de poder sobre los demás, un maestro de educación especial o de primaria, puede encontrar su lugar en la sociedad y obtener prestigio en uns actividad artística. Tiene la mezcla justa de individualismo inflexible, la necesidad de estar solo y ensimismado, y el deseo de dejar una huella en la sociedad.

Leo es el primer intento del individuo por convertirse en un ser social. Como ocurre con muchos primeros intentos, rara vez lo consigue, tal vez por miedo al fracaso, por lo que está acostumbrado a exagerar y dramatizar todas las situaciones. Aún no ha dejado de querer ser el amo del esclavo, pues está seguro de que él nunca será un esclavo. De todos modos, lucha instintivamente contra el miedo subconsciente de que la sociedad pueda absorberlo y esclavizarlo. De ahí surgen sus actitudes exageradas y sus intensas proyecciones, pues siente el poder del Universo y del tiempo sobre su ego inadaptado. El individuo Leo debe crear, moldeando así su ego de acuerdo con el mundo que desea organizar a su manera peculiar. Es su intento valiente para evitar ser sumergido por la marea creciente, la Fuerza de la Noche del relacionamiento que aumenta dentro de su subconsciente y se abre paso hacia la mente consciente.

Don: Sencillez

En “Los Dones del Espíritu”, la primera parte de su libro “Un Tríptico Astrológico”, Dane Rudhyar escribe sobre un don específico que ofrece el Espíritu para cada signo. El Espíritu es el Principio de la Totalidad integrador detrás de las fuerzas del Día y la Noche que definen de manera única las características de cada signo. Al aceptar y utilizar su don, se potencian los aspectos positivos del tipo psicológico y se disminuyen los negativos. Como hemos dicho, Leo es el signo de las emociones y estas deben transmitirse de manera dramática para evocar en los demás los sentimientos que hay detrás de ellas. A un individuo así, el Espíritu le ofrece el don de la Sencillez.

No puedo hacer justicia a lo que escribe Rudhyar en ese capítulo, teje una historia de adoración al sol, religión, espiritualidad y tradiciones ocultas para explicar cómo Leo, regido por Sol, es el signo del individuo como un faro, capaz de iluminar a los demás. Sin embargo, toda luz implica una sombra, tanto detrás de la fuente de luz como detrás de los objetos (o personas) iluminados. El individuo Leo siente la necesidad de hacer que su luz sea más visible, por lo que “se ve obligado a escenificar un drama grandioso tras otro, a convocar una fantasía glamorosa tras otra”, según Rudhyar. El Espíritu no tiene mejor regalo que otorgar a un individuo así que la sencillez. Leo rige el corazón, pero aún no ha conocido la compasión, por lo que el Espíritu ofrece quietud. La mente de una persona Leo, como vimos, está decidida a transmitir emociones y despertar devoción, por lo que el Espíritu ofrece el don de la verdad.

La esencia del drama es la complejidad, el héroe debe vencer a un enemigo, ya que prospera en la tragedia. Sin tragedia, ¿cómo podría haber hazañas heroicas? Sin embargo, no hay paz para el héroe, a menos que se enfrente a la tragedia con quietud en el corazón. Estar quieto es ser sencillo. Rudhyar escribe: “¿Qué es la ‘sencillez’ sino la superación de la dualidad y del drama? Ser sencillo es ser de una sola esencia. Es ser aquello que siempre es lo que es, y sólo eso. Lo cual también significa ‘verdad’; porque ser ‘verdadero’ y ser ‘puro’ es ser completa y únicamente lo que uno es, sin ninguna adulteración, mezcla o conflicto. Es resolverse en la unidad … que es la paz”.

Siempre Amor. 🌹🙏💖

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Comentarios

  1. Avatar de Paola Giovine
    Paola Giovine

    Gracias siempre por tus escritos. Me reconozco y no me reconozco, reconozco la niña, la joven , la mujer en todo eso , pero también veo como la experiencia y la vida me han moldeado y transformado gracias al contacto con la parte obscura. Sigo desvelando , con momentos difíciles e intensos, pero también con mucha alegría! Abrazos

    1. Avatar de RXB

      Estoy seguro de que tanto Don como tu han aprovechado los dones del Espíritu y han asimilado el lado oscuro de los signos.

      Un abrazo. 🙏

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