Materializando el Futuro

La luna nueva en Tauro sucederá en el decimonoveno grado del signo, en el 18⁰02′. Será exacta el martes 7 de mayo a las 8:22 PM de California, las 21:22 horas de la Ciudad de México, o a las 05:22 horas del miércoles 8 de mayo en Santander. Hay dos tipos distintos de energías, una es personal y está impulsada por los cinco planetas que forman un stellium en Tauro, mientras que la otra es de naturaleza global, proviniendo en gran manera de Neptuno y Plutón.

Cuando uno mira la carta adjunta, es fácil detectar el stellium de Tauro con Venus, Sol, Luna, Urano y Júpiter. El punto medio de Venus (10⁰40′) y Júpiter (25⁰48′), los planetas más externos del stellium, es Tauro 18⁰14′, en el mismo grado de la conjunción Sol–Luna que, por lo tanto, actúa como centro del stellium. Venus habrá entrado recientemente en su signo Tauro, diré más sobre eso en breve, y Júpiter y Urano (22⁰48′) están exactamente a 3⁰ grados de distancia y aún actuando al unísono. Así, la lunación comenzará con potencialidad para utilizar (Tauro) las poderosas energías de la conjunción mientras saltamos al abismo metafóricamente. Además del stellium, encontramos otras influencias importantes, incluyendo una conjunción de mismo grado entre Mercurio y Quirón, Marte firmemente colocado en su signo Aries, Neptuno llegando al último grado del zodíaco, y las fuertes energías habituales de Plutón y Saturno que están unidos por un aspecto de semicuadratura (45°).

Una Fuerte Modalidad Tauro

Pero debemos comenzar con los cinco planetas que enfocan su energía en un arco de 15° en Tauro (11°-26°), y que les “hará olas” a aquellos de nosotros que tenemos planetas o ángulos en esos grados de los signos fijos (Tauro, Leo, Escorpio y Acuario). Al describir el tipo psicológico de Tauro, mencionamos que representa la necesidad de materializar la energía bruta de Aries en algo concreto, un cuerpo. Representa una fase en la que los procesos reciben energía y la convierten en materia. Un ejemplo es el proceso de fotosíntesis, que toma la energía solar y la convierte en materia asimilable.

La historia está llena de movimientos espirituales y religiosos que denigran la materia, y por tanto al cuerpo con sus necesidades y placeres, convirtiéndolo en un vehículo inferior del espíritu superior. Tauro es cuando se construye el cuerpo. Es el signo de la encarnación del alma que no puede evolucionar sin cuerpo. Recuerden que sólo los individuos, tomados como una combinación de cuerpo, mente y alma, somos capaces de evolucionar hacia el propósito del alma. Por eso se dice que Buda nació, alcanzó la Iluminación y murió durante la luna llena de Tauro.

En la última luna llena, discutimos ampliamente la polaridad Tauro–Escorpio en el contexto del énfasis que hay este año en cuanto a soberanía personal y relaciones valiosas. Aunque la Fuerza del Día en Tauro es muy fuerte, la Fuerza de la Noche está bastante presente en el reino subconsciente, de modo que Tauro recurre a su signo opuesto, Escorpio, en busca de orientación sobre cómo materializar la energía de Aries. Como resultado, el stellium en Tauro recibe la profundidad de las relaciones, las emociones, el sexo y las finanzas de Escorpio para materializarlos en nuestra “nueva” manifestación. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que tales características de Escorpio están presentes en nuestra mente tal y como existen en nuestro inconsciente personal, en otras palabras, dentro de nuestros recuerdos formados bajo los viejos paradigmas.

Las lecciones de consciencia obtenidas de la reciente luna llena son capaces de influir en la semilla de la próxima luna nueva al asimilarlas conscientemente durante las fases menguantes, por lo que éstas son una oportunidad para romper con los viejos paradigmas aún presentes en las características de Escorpio antes mencionadas. Necesitamos mirar cómo nos hemos estado relacionando en el pasado y hacia dónde nos pide nuestra intuición que vayamos (Júpiter y Urano) para materializar en una “nueva” individualidad la enorme energía obtenida del eclipse solar. Y será nueva, porque Urano es uno de los procesos que buscan ser parte del individuo.

Venus en Tauro

El diagrama adjunto, que es cortesía de la Agencia Espacial Europea, muestra al sol y las órbitas de tres planetas: un planeta inferior (Mercurio o Venus), la Tierra, y un planeta superior (todos los demás). Desde el punto de vista de la Tierra, los planetas superiores pueden formar conjunciones y oposiciones con el sol, mientras que los planetas inferiores sólo pueden formar dos tipos de conjunciones, llamadas confusamente también inferiores y superiores. Un observador en la Tierra ve al sol y a todos los planetas moviéndose normalmente en sentido antihorario, como lo indica la flecha. Sin embargo, cuando un planeta inferior se encuentra entre sus mayores elongaciones oriental y occidental,1 él parece moverse en la dirección opuesta, a la que se le denomina retrógrada. Los planetas superiores también parecen moverse retrógrados, pero como resultado de moverse más lentamente que la Tierra.

Desde nuestro punto de vista, cualquier planeta a menos de 13° del sol desaparecerá en su brillo. En el artículo sobre la luna nueva en Leo del año pasado, mencionamos el mito sumerio de Inanna, la “Reina del Cielo” y diosa del amor, la belleza, el sexo y la fertilidad, entre otras cosas, que estaba asociada con el planeta Venus. En el mito, Inanna desaparece del cielo vespertino para realizar un viaje de profunda transformación al inframundo antes de regresar como la estrella de la mañana.

La muerte simbólica de Inanna ocurre en la conjunción inferior, cuando Venus se mueve retrógrado. Dado que Sol siempre se mueve en dirección directa, son como dos vehículos que se encuentran en una carretera yendo en direcciones opuestas. Como resultado, Venus atraviesa muy rápidamente los 26° de “desaparición en el inframundo”, en unas dos semanas. La situación es diferente en la conjunción superior porque ambos planetas se mueven en la misma dirección y Venus, un poco más rápido, alcanza lentamente a Sol. La próxima vez que formarán una conjunción exacta ocurrirá el 4 de junio, pero Venus ha desaparecido de los cielos matutinos desde el 15 de abril y no será visto como la estrella vespertina hasta el 22 de julio. Durante una gran parte de estos tres meses, Sol y Venus estarán dentro del orbe de una conjunción, enfatizando la importancia de trabajar en nuestras relaciones.

Sol ha estado en Tauro desde el 19 de abril, siendo regido por Venus desde Aries hasta el pasado lunes 29 de abril, cuando entró en Tauro. Mientras que Venus en Aries estaba ansioso por satisfacer sus necesidades relacionales bastante abstractas, en Tauro se vuelve mucho más paciente y las necesidades más materiales, relacionadas con la naturaleza y los sentidos, con los placeres del cuerpo, con la belleza y la armonía en las relaciones. Sin embargo, inmediatamente formó una cuadratura con Plutón en Acuario 2⁰06′, el regente de las características subconscientes de Escorpio mencionadas anteriormente. Este es un aspecto energético que impulsa algún tipo de construcción entre los dos planetas, por lo que hay mucha energía para que se mezclen sus arquetipos. Cuando se habla de Plutón y Venus, hay que mencionar el tema de atraer o sentirse atraído por relaciones turbias, o por los aspectos más oscuros del sexo y del placer en general. Sin embargo, la combinación puede agregar profundidad y pasión a relaciones nuevas o existentes, sacar a la luz secretos, o involucrarse en luchas de poder. Plutón expone la verdadera naturaleza de lo que toca y Venus en Tauro se refiere a la sustancia de nuestras relaciones, el sistema de valores que las originó y ahora las mantiene.

Júpiter, Urano y los Planetas Personales

Sin duda un evento clave de 2024, la conjunción formada por Júpiter y Urano el 20 de abril (en el 21°50′ de Tauro) comenzó a ejercer su influencia el 20 de marzo y se seguirá sintiendo hasta el 20 de mayo. Durante el primer mes, cerraron el ciclo anterior de catorce años pero ahora nos encontramos en las etapas iniciales de uno nuevo. A medida de que los planetas personales pasen por el grado veintidós de Tauro, donde ocurrió la conjunción, serán activados por el arquetipo aún relevante de una paloma blanca volando sobre aguas turbulentas, la inspiración recibida al superar una crisis. Después, cada uno formará conjunciones con ambos planetas, recibiendo ideas novedosas y quizás locas de Urano que luego Júpiter intentará convertir en algo socialmente viable. Urano en Tauro es proclive a buscar nuevos placeres y sensaciones que Júpiter “bendecirá”, socialmente hablando.

Haciendo caso omiso de Luna por su rápido movimiento, Sol abrirá el camino formando una conjunción con Urano el 13 de mayo y con Júpiter el 18 de mayo, marcando un período auspicioso para “legalizar” algo novedoso, por ejemplo, iniciar un nuevo negocio o firmar un contrato sobre una nueva empresa. Después de Sol, Venus estará en conjunción con Urano el 18 de mayo y con Júpiter el 23 de mayo, día de la próxima luna llena; discutiremos las implicaciones en el próximo artículo. Mercurio le seguirá a finales de este mes y en julio Marte completará el desfile de planetas personales frente a Urano y Júpiter.

Sol, Luna y las Influencias de la Lunación

La conjunción Sol–Urano del 13 de mayo ocurrirá mientras Luna esté en el grado anarético (final) de su signo, Cáncer, y formando un trígono exacto con Neptuno, también en el grado anarético de su signo (hablaré sobre esto más adelante). No sólo eso, Luna formará una oposición estrecha (3°) con Plutón, estando así en contacto con los tres planetas transpersonales. Este impulso de cambio, que siempre traen los tres planetas exteriores, se sentirá (Luna) muy fuertemente en la fase del Cuarto Creciente (15 de mayo), cuando siempre encontramos resistencia “externa” a la actualización de las potencialidades de la luna nueva. Urano traerá rebeldía, Plutón trauma y Neptuno incertidumbre y confusión. Pueden surgir acontecimientos inesperados y es importante que mantengamos la cabeza despejada, ya que personajes turbios intentarán aprovecharse de la agitación.

Los grados anaréticos siempre intensifican los arquetipos de los signos, sacando a la luz a menudo sus aspectos sombríos. Esos días (del 12 al 16 de mayo) seguramente serán tormentosos, especialmente para aquellos de nosotros con planetas o ángulos entre 20° y 27° grados de los signos fijos. En general, los planetas personales nos dirán que no pueden brindar seguridad (Tauro) bajo los viejos paradigmas, y que tendremos que forjar nuevas relaciones con la naturaleza e incluso con nuestro propio cuerpo. Será de particular importancia examinar cómo nos alimentamos, por lo que se esperan nuevas ideas e incluso tecnologías con respecto a la agricultura y similares.

Símbolo Sabiano

El símbolo de Tauro 19⁰ tiene la imagen: “Un nuevo continente surgiendo del océano”, explicado además como el surgimiento de nueva potencialidad después de una crisis. Citando la interpretación de Rudhyar: “Cuando la mente ha sido vaciada y se ha llamado a la luz para purificar la consciencia liberada de su apego y contaminación, una nueva liberación de vida puede surgir del Océano infinito de potencialidad, del Espacio Virgen”. Como ocurre con cualquier símbolo de Tauro, la pregunta es: ¿Para qué se utilizará? La respuesta está en permitir que el Potencial infinito opere en Espontaneidad (la palabra clave del símbolo) sin restricciones, lo que se refiere a un estado en el que el ego consciente y racional ya no es un factor controlador.

Esto nos recuerda dos ciclos de relaciones importantes, simbolizados por los pares Sol–Luna y Júpiter–Urano, ambos comenzando en Tauro, en otras palabras, buscando su materialización. Juntos nos piden que dejemos las crisis de lado o, mejor aún, atrás, y saltemos al abismo con fe en la estabilidad de lo que estamos cocreando, un nuevo continente donde florecerá la nueva civilización de consciencia más sutil.

Sobre Mercurio y Quirón

En el momento de la luna nueva, Mercurio en Aries 21⁰55′ y Quirón en Aries 21⁰06′ formarán una conjunción exacta. Apenas tres días antes, el 4 de mayo, Mercurio habrá pasado por el grado donde se ubicó la última conjunción Sol–Luna y Quirón en el eclipse solar. La conjunción actual con Mercurio en la siguiente luna nueva es una gran oportunidad para que Quirón comunique su perspectiva de “haber vivido” la lunación actual (que termina) la que, en muchos sentidos, fue su lunación; cabe recordar que titulé el artículo Sanando Para el Futuro. Como todo gran director de orquesta, Quirón regresa al escenario para recibir un merecido aplauso o abucheo, cualquiera que le entregue Mercurio, el perenne mensajero.

Desde la perspectiva de Quirón, se ha movido dos grados desde donde estuvo en el eclipse solar (Aries 20⁰) y que estaba simbolizado por “una niña alimentando a los pájaros en invierno”, imagen que analizamos hace un mes. Dos semanas después, en la luna llena cuyo artículo titulé Relaciones Curativas, Quirón estuvo en el 21⁰ de Aries, simbolizado por “un pugilista entra al ring”, lo que puede interpretarse como un poder abrumador, frase clave del símbolo, para ser usado en el intento de una victoria a expensas de la desfiguración, o como el toma y daca que ocurre en un combate de boxeo, similar a la alternancia Yang–Yin donde cualquier “victoria” es temporal.

Para la luna nueva, el símbolo Sabiano de la conjunción Mercurio–Quirón, en Aries 22⁰, tiene la imagen: “la puerta al jardín de todos los deseos cumplidos” con la frase clave de optimismo cósmico. El contraste entre los dos primeros símbolos de cualquier secuencia de cinco grados es siempre muy marcado. El boxeo es un deporte individual, un jardín bien abastecido es el resultado del esfuerzo colectivo, uno es de confrontación, el otro de cooperación. En el contexto de nuestra lunación en Tauro, la jardinería se relaciona productivamente con la naturaleza y con la alimentación de nuestro cuerpo. Rudhyar señala que al símbolo también se le puede dar una interpretación erótica relacionada con la feminidad. Lo que me parece muy significativo es que el símbolo especifique la puerta del jardín, trayendo nuestra atención al inicio de los ciclos antes mencionados.

Mercurio en Aries es muy comunicativo y, después de unas semanas en dirección retrógrada, se mueve directo una vez más. Es el planeta que construye imágenes mentales de lo que sucede en nuestras vidas, creando a menudo la ilusión de dualidad: objeto y sujeto, observador y observado. No es considerado un planeta “masculino” (Yang) ni “femenino” (Yin), sino que tiene una naturaleza casi hermafrodita desligada de las mismas nociones polarizadoras que utiliza en sus imágenes dualistas. Mercurio también es un embaucador que no teme ser quemado por el sol, a pesar de ser el planeta más cercano a él. Sin embargo, su capacidad para ver el mundo desde muchos ángulos lo convierte en un gran mensajero y en ocasiones “negociador” con los planetas no personales. Probablemente obtengamos ejemplos concretos de la sanación realizada el mes pasado, tanto externamente como dentro de nosotros mismos.

Viendo hacia el futuro, Mercurio entrará a Tauro el 15 de mayo y, mientras esté en ese signo, no podrá construir imágenes del mundo que nos rodea sin tocarlo y sentir su sustancia en los niveles más cercanos. Mercurio en Tauro busca paseos descalzos y nadar al desnudo, trayendo a la mente la sensación de que nuestro cuerpo es una extensión del mundo natural y el único templo que nuestra alma tiene para su evolución. La segunda quincena de mayo nos ofrece un tiempo para relajarnos y disfrutar de los placeres de la vida.

Marte en Aries

Dos días después del eclipse solar, Marte y Saturno formaron una conjunción exacta en Piscis, y ya mencionamos cómo eso podría plantear cuestiones relacionadas con la estrategia militar. Se ha relacionado con nuevas guerras o nuevas batallas en guerras existentes, lo que es evidente en las guerras de Ucrania e Israel, las cuales están recibiendo una nueva afluencia de dinero de Estados Unidos.

Marte formó una conjunción con Neptuno en el último grado de Piscis el 28 de abril y dos días después entró en Aries, su propio signo. En el momento de la luna nueva, Marte estará en Aries 5⁰46′ por lo que su conjunción no será tan estrecha (alrededor de 6⁰). Las conjunciones de Marte y Neptuno suelen traer violencia en el mar o contra las masas. Poco después de entrar en Aries, y de hecho en el momento de la luna nueva, Marte está siendo energizado por Plutón, con quien forma un sextil. Cuando Marte está en Aries, energiza todo lo que se encuentra en cualquier lugar de su signo, y esto es doblemente cierto con la energía de Plutón. Si de algo estamos seguros es que Marte en Aries resultará en acción. Como siempre, esto lo sentirán con más fuerza las personas con mucha energía (planetas) en Aries, en los primeros grados de los signos cardinales (Aries, Cáncer, Libra o Capricornio), o aquellos que tienen un Marte prominente en sus cartas.

Neptuno en el Último Grado…

Neptuno estará en Piscis 29⁰08′ cuando ocurra la luna nueva. Llegará al 29⁰56′ antes de moverse retrógrado el 6 de julio, y no entrará en Aries hasta el 30 de marzo de 2025. Después de eso, volverá a Piscis el 22 de octubre de 2025 para pasar tres meses más en su signo antes de pasar definitivamente a Aries el 26 de enero de 2026 para su importante conjunción con Saturno menos de un mes después.

En Piscis 17⁰14′, Saturno ha estado en ese signo durante algún tiempo como un acantilado bajo constante erosión por el rompimiento de las olas, siendo regido por Neptuno que también estaba en Piscis. Saturno se refiere a instituciones cristalizadas basadas en viejos paradigmas y Neptuno a las masas que se mueven al ritmo de Plutón, deseando cambios, sin descanso. Su conjunción, que estará en orbe desde el 14 de marzo de 2025 con ambos planetas aún en Piscis, no será exacta hasta el 20 de febrero de 2026 en Aries 0°46′.

A diferencia de Plutón, que destruye lo obsoleto, Neptuno lo erosiona, disolviéndolo hasta la médula. Neptuno representa a las masas, especialmente en países donde han sido ignoradas a pesar de estrellarse ruidosamente contra las costas. Estamos hablando de países con grandes masas desatendidas, como Rusia y China. Sus acantilados, las viejas estructuras, se desmoronarán hacia el mar por el embate de las olas, de las masas. Curiosamente, tanto Vladimir Putin como Xi Xinping tienen a Saturno y Neptuno en conjunción en sus cartas natales.

…y en el Asiento del Piloto

El Pequeño Gran Trígono se estrechará a medida que Urano se adentre más en Tauro y Plutón regrese a Capricornio, de modo que nuevamente formarán un trígono a partir de esos dos signos de tierra, completando la configuración con Neptuno. El año que viene, Urano y Plutón habrán pasado al siguiente signo de aire, Géminis y Acuario, mientras Neptuno también cambiará de signo a Aries y las energías de la configuración serán mucho más Yang. ¡Serán tiempos emocionantes! Tal vez recuerden que un Pequeño Gran Trígono parecido ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial, cuando dos situaciones importantes capturaron la consciencia de la humanidad: las bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki, una amenaza que actualmente estamos viviendo de nuevo, y los genocidios nazis contra judíos y rusos, los cuales ahora se han transformado de víctimas a verdugos.

Los planetas transpersonales están a cargo, representan procesos lentos de cambios generacionales masivos. Cuando se ponen de acuerdo sobre cuál debe ser el próximo movimiento, como ocurre en la configuración con aspectos que podríamos denominar fluidos: dos sextiles y un trígono, vamos en su viaje. Trabajan como equipo para el cambio. Esta vez operarán guiados por Neptuno, que actúa exponiendo la confusión inherente a nuestro modo de vida actual, para que podamos superarlo y expandir nuestra consciencia. Lo que es confuso en un nivel se convierte en orden en uno superior, como explicamos en la introducción al zodíaco holístico. Urano generará inestabilidad para que podamos darnos cuenta de la fragilidad de las estructuras cristalizadas de Saturno, lo que nos sacudirá hasta la médula (Tauro) como lo hizo durante la Segunda Guerra Mundial. Plutón es traumático, destruirá todo lo que no esté anclado en tener una sustancia verdadera.

El objetivo es producir cambios, desde los profundamente personales hasta los de la humanidad en su conjunto. Tendremos que trabajar con los cambios para estabilizarlos, que es el trabajo de Saturno. Por eso es tan importante su conjunción de meses con Neptuno, porque juntos estructurarán los nuevos paradigmas que nos llevarán a un nivel superior, donde se encontrará nuevamente el orden. Operarán inicialmente bajo el paraguas de la compasión de Piscis y luego con la fuerte energía de Aries.

Plutón Retrógrado

Plutón acabará de volverse retrógrado dos días antes de la luna nueva y regresará al grado final de Capricornio, su grado anarético, entre el 1 de septiembre y el 19 de noviembre. Comenzará a moverse directo una vez más el 15 de octubre. Desde su entrada a Capricornio, y más aún una vez que se mueva directo, marcará el momento en que los viejos paradigmas hagan una última resistencia. Habrá un “examen final” para todas las instituciones patriarcales. Si no tienen sustancia, tendrán que ser destruidas, pero si la tienen, serán empoderadas.

El evento principal son las elecciones presidenciales de Estados Unidos el 5 de noviembre porque ese país tendrá que enfrentar su sombra, especialmente desde el 1 de septiembre, cuando Plutón entre en Capricornio en movimiento retrógrado. Plutón destapará lo peor una vez que comience a moverse en dirección directa el 15 de octubre desde Capricornio 29°39′, a menos de 2° de donde se encuentra en la carta de EE.UU. Plutón no será sutil la tercera vez y no le importa en absoluto la política; si algo debe saberse, será sabido. Las cuestiones relativas a la soberanía de las mujeres con respecto a sus propios cuerpos y a la facilitación económica de una guerra de genocidio en Gaza ocuparán el primer plano y el centro del escenario.

Terminando…

Es hora de materializar nuestra nueva individualidad basada en todo el trabajo realizado buscando la soberanía personal y las relaciones valiosas. La clave es dejar que nuestra intuición nos guíe en la espontaneidad que deja a un lado nuestro ego.

Los planetas en Tauro, especialmente Sol, Luna y Venus, marcan un momento en el que sentirse bien debe ser una prioridad. No es un momento para reflexionar ni insistir en los asuntos mundiales, el próximo mes está hecho para relajarnos y cuidar a la naturaleza y a nuestros cuerpos.

Marte y Venus están transitando por sus propios signos, potenciando los arquetipos del masculino y femenino sagrados. A nivel personal, nuestros deseos y nuestras necesidades giran en torno a los aspectos materiales de nuestra existencia y especialmente de nuestro cuerpo. El sexo ocupará un lugar destacado.

Si bien los primeros días pueden seguir siendo algo caóticos, la segunda mitad del mes debería traer mucha relajación y tranquilidad.

Como ocurre con cada luna nueva, les animo a que declaren su intención antes del próximo martes, tal vez en función de las energías de la luna nueva.

Siempre Amor. 🌹🙏💖

  1. Esto significa que Mercurio y Venus no pueden aparecer más separados de Sol que su elongación máxima. Para Mercurio, eso equivale a 18°–28°, mientras que para Venus es 45°–47°. En la práctica, esto significa que Mercurio sólo puede estar en el mismo signo de Sol o en uno adyacente, mientras que Venus puede saltarse un signo. ↩︎
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Comentarios

  1. Avatar de Paola Giovine
    Paola Giovine

    Gracias siempre por tanta información! Confieso que me sentí un poco abrumada por todo lo que escribes! A la segunda lectura, ta me sentí mejor, logrando seguir el rio de información y a recibirla.
    Como siempre eres un estimulante para reflexiones originales y profundas.
    Un fuerte abrazo solidario♥️

    1. Avatar de RXB

      No sabes cuánto lamento la confusión. Y es que, a veces, hay que introducir algo de astronomía o de fundamentos de astrología, y eso tal vez lo hace más confuso.

      Trataré de escribir más fluido. Muchas gracias nuevamente por leerme y, sobre todo, tomarte el tiempo de comentar. ¡Mil gracias!

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