En Altitud de Crucero

Es esa época del año en la que desempolvo una vieja bola de cristal, me pongo una túnica burdeos oscura e intento comprender lo que indican los procesos planetarios para el próximo año. Usando la analogía de un largo viaje para cocrear lo que he llamado, vagamente, la nueva civilización, pasamos 2023 decidiendo si embarcarnos o quedarnos atrás para defender el statu quo. Aunque el dilema se planteó inconscientemente para la mayoría de las personas, hubieron muchas oportunidades para comprender que se ofrecía algo radicalmente nuevo.

Dane Rudhyar solía comentar que, en la etapa evolutiva actual de la humanidad, Plutón es el planeta que manda; sobre todo desde que nos volvimos conscientes de sus procesos de transformación en 1930, cuando fue descubierto, ya que antes actuaba subconscientemente. Plutón pasó muchos meses de 2023 formando una poderosa T-Cuadrada con el eje nodal; es decir, formando cuadraturas (por tanto haciendo olas) con el Nodo Norte, símbolo de las experiencias de vida futuras, y el Nodo Sur, que se refiere a las experiencias pasadas, incluso las kármicas. En cuanto a la analogía del viaje, 2023 terminó con una nave llena de cocreadores rodando hacia la pista.

Antes de despegar, un avión debe ganar velocidad en la pista. En un aeropuerto de gran altitud como la Ciudad de México (2 240 ​​metros o 7 350 pies), el aire es tan tenue que se necesita un tiempo (y velocidad) considerable para alcanzar la sustentación necesaria. Como resultado, un pasajero ve el mundo exterior pasar a toda velocidad en dirección opuesta mientras se encuentra presionado contra el respaldo del asiento. Esa fue la analogía utilizada para 2024, un año en el que nos vimos bombardeados por eventos caóticos, que a veces parecían imágenes borrosas de la realidad.

Nada disminuyó realmente la velocidad en 2025, pero simbólicamente despegamos y perdimos contacto con el suelo al comenzar a ascender a través de las nubes irregulares que ahora empezamos a ver debajo. Con un ruido mucho menor proveniente de los motores y la aeronave algo nivelada, estamos listos para una etapa más tranquila del viaje. Aunque el viaje debería ser razonablemente tranquilo, debemos mantener los cinturones de seguridad abrochados, ya que se avecinan períodos de turbulencia, como veremos.

Sin embargo, antes de enumerar una serie de hitos, algunos de los cuales podrían traer eventos turbulentos, permítanme ofrecerles una visión general de lo que podemos esperar en 2026, un año crucial y transformador para la humanidad. Además, en la última parte del artículo, intentaré dar ejemplos concretos de lo que deberíamos cocrear una vez que lleguemos a la nueva civilización, en términos de nuevos paradigmas sociales, políticos y económicos.1

El Momento de Reiniciar

En su video anual, José Millán calificó el 2026 como un año para reiniciar. De hecho, probablemente será el año en que nos demos cuenta de que casi todo está tan mal que simplemente no es posible seguir remendándolo. Las versiones actuales de la democracia y el capitalismo no han logrado ofrecer una vida mejor a nadie, salvo al uno por ciento de la sociedad.

Un estudio reciente de Oxfam2 mostró que el 1% más rico del mundo posee más riqueza que el 95% de la humanidad y posee el 43% de todos los activos financieros globales. Además, más de un tercio de las 50 corporaciones más grandes del mundo, con un valor de mercado combinado de más de 13 billones de dólares estadounidenses, tienen a un multimillonario al frente de la empresa o como su principal accionista. Esta desigualdad se está exponiendo mientras Plutón transita por la fase revolucionaria de Acuario, que analizaremos más adelante.

Como se mencionó anteriormente, la situación actual se ha estado gestando durante los últimos dos años, desde que Urano, Neptuno y Plutón, los planetas transpersonales, comenzaron a actuar en equipo para impulsar un aumento de la consciencia en Gaia, nombre que a menudo se le da a la Tierra cuando se le considera un organismo en evolución. Dado que la humanidad puede considerarse la mente consciente de Gaia,3 no debería sorprender que tales energías nos afecten a todos.

Por supuesto, cuando digo que estos planetas “actúan en equipo”, me refiero a la configuración del Pequeño Gran Trígono que han formado desde 2023. Dicha configuración se presenta como un triángulo isósceles con un aspecto de trígono (120°) como base y dos sextiles (60°) como lados iguales. Los sextiles son aspectos altamente productivos, mientras que los trígonos son muy creativos, por lo que la configuración es “impulsada” por el planeta con los dos sextiles, su “vértice”, mientras que los otros dos actúan al unísono para brindar apoyo.

Una Perspectiva Decepcionante

La configuración actual tiene a Neptuno como planeta vértice. Comenzó con los tres planetas en signos Yin, que actúan como símbolos de confirmación de sus signos Yang anteriores. Por ejemplo, Neptuno entró en Piscis en 2012 tras estar en Acuario, impulsando la conectividad global y el surgimiento de las redes sociales desde principios de siglo. Sin embargo, en Piscis, marcó el comienzo del auge de la desinformación y las llamadas “noticias falsas” (“fake news” en inglés). Algo similar podría decirse de los otros dos planetas, pero la cuestión es que, cuando formaron el Pequeño Gran Trígono, primero necesitaban terminar lo que habían comenzado años antes para después colaborar en el nuevo proyecto. En 2024, Plutón fue el primer planeta en moverse a Acuario, un signo que había probado en 2023, pero regresó a Capricornio justo a tiempo para la reelección de Trump, como vimos en un artículo reciente.

En 2025, con Plutón firmemente instalado en Acuario hasta 2043, tanto Neptuno como Urano entraron brevemente en los signos Yang que ocuparán hasta 2030, mientras que el Pequeño Gran Trígono estará en funcionamiento. La entrada de Neptuno en Aries coincidió con la imposición de aranceles por parte de Trump a la mayoría de los países, lo que generó una conmoción económica mundial, mientras que la entrada de Urano en Géminis, formando un trígono inmediato con Plutón, resultó en la inflación masiva de lo que ahora es la “burbuja de la IA”. En resumen, tanto Neptuno como Urano regresaron a sus signos Yin y no hay indicios de que la situación haya mejorado en absoluto. Esta es la razón por la que 2026 debe ser un total reinicio.

¿Otro Comienzo Violento?

Tuvimos un Pequeño Gran Trígono similar durante la Segunda Guerra Mundial, lo que explica en parte la sensación generalizada de que nos enfrentamos a circunstancias comparables, como el auge del fascismo en muchos rincones del mundo. Dediqué varios párrafos en los avances mencionados de 2024 y 2025 a analizar las similitudes y diferencias entre ahora y entonces. Sin entrar en detalles, en ambos casos la configuración se formó inicialmente en signos Yin antes de que los tres planetas se trasladaran al siguiente signo Yang, manteniendo el Pequeño Gran Trígono en funcionamiento.

Al igual que ahora, Urano comenzó en Tauro, donde ha demostrado dinamizar el pensamiento fascista, antes de transitar a Géminis, pero Neptuno y Plutón estaban en posiciones exactamente opuestas a sus posiciones actuales. En 1939, Neptuno estaba en Virgo y entró en Libra durante la guerra, mientras que ahora se encuentra medio zodíaco más adelante, transitando de Piscis a Aries. Mientras tanto, Plutón había entrado en Leo unos meses antes del inicio de la guerra, justo como recientemente entró en Acuario, el polo opuesto.

Por lo tanto, durante la Segunda Guerra Mundial, el orden de los planetas transpersonales fue Urano (Tauro a Géminis), Plutón (Cáncer a Leo) y Neptuno (Virgo a Libra), lo que implicaba, en primer lugar, que la configuración estaba impulsada por Plutón en Leo, el planeta del poder en el signo de la expresión individual ejercido primero por Adolf Hitler contra Europa y después por el presidente Truman contra Hiroshima y Nagasaki.4

Dado que Urano es el más rápido de los tres y estaba en la retaguardia, sus ciclos sinódicos con los otros dos planetas estaban en las fases menguantes, donde consolidan o rechazan lo que se mostró en sus oposiciones. Como Urano comenzó nuevos ciclos en 1966 con Plutón y en 1993 con Neptuno, ahora lidera el grupo y sus ciclos sinódicos están en las fases crecientes de nueva acción. Además, el orden dentro del Pequeño Gran Trígono es Plutón (Capricornio a Acuario), Neptuno (Piscis a Aries) y Urano (Tauro a Géminis), por lo que la configuración estará impulsada por Neptuno en Aries, una energía muy diferente a Plutón en Leo.

Efectos Personales y Sociales

Los planetas transpersonales operan a un nivel que trasciende el mundo de la estructura material, simbolizado por Saturno, el último planeta visible a simple vista y que se consideró el límite del sistema solar durante milenios; hasta el descubrimiento de Urano el 13 de marzo de 1781. En una carta natal, Urano simboliza lo que Carl Jung llamó el inconsciente personal, y sus procesos se manifiestan en nuestra psique principalmente como intuición. Por otro lado, los procesos de Neptuno corresponden al inconsciente colectivo, que percibimos principalmente como inspiración. Finalmente, los procesos de Plutón operan a un nivel de transformación que trasciende la psique individual o colectiva. Su energía opera directamente a nivel de nuestra alma encarnada y se refiere a su destino evolutivo y condición kármica.5

La singularidad de 2026 reside en que los planetas transpersonales y sociales, Júpiter y Saturno, están en concordancia y trabajan juntos para construir un nuevo mundo. Habrá mucha acción, ya que Marte se moverá rápidamente de Capricornio a Virgo, formando conjunciones con todos los grandes planetas y desencadenando así eventos importantes, como veremos en breve. Tengo una imagen mental de Marte actuando como el arcángel Miguel con la espada llameante, marcando el comienzo de cambios drásticos en el mundo.

Cabe destacar que los procesos transpersonales tienen poderosos aspectos de sombra. Las energías uranianas excesivas se manifiestan como rebelión y locura; los extremos neptunianos incluyen una tendencia al victimismo, la redención e incluso al martirio; y casi no hay nada más poderoso que la furia plutoniana y su consiguiente destrucción. Recordemos que todas las energías de estos planetas serán canalizadas hacia la sociedad por Júpiter y Saturno, actuando desde signos de fuego: Leo y Aries, respectivamente.

Un Comienzo Turbulento

Como se mencionó anteriormente, la fluidez en la altitud de crucero inevitablemente encontrará zonas de turbulencia, por lo que he compilado una lista no exhaustiva de hitos para cada zona. Para empezar, la primera luna nueva del año tendrá un potente stellium de seis planetas, cuatro de ellos en Capricornio. Durante la lunación, Urano cambiará de dirección en Tauro y se dirigirá hacia su salida final del signo. Mientras tanto, Neptuno y Saturno dejarán Piscis y comenzarán un nuevo ciclo zodiacal en Aries.

  • 18 de enero: Stellium de seis planetas (luna nueva)
  • 26 de enero: Neptuno entra en Aries
  • 27 de enero: Conjunción de Marte y Plutón
  • 4 de febrero: Urano directo en Tauro
  • 14 de febrero: Saturno entra en Aries

Aunque muchos astrólogos nos advierten sobre la violencia que rodea a todos los aspectos de Marte y Plutón, su conjunción es más bien indicativa de cómo se ejercerá el poder a nivel personal durante los próximos dos años. Algunos recordarán que su ciclo comenzó en febrero de 2024 en Acuario 0°46′, lo que marcó su primer ciclo en Acuario desde finales del siglo XVIII y muchos hemos sentido personalmente el poder de las ideas. Dicho esto, cabe destacar que la conjunción del 27 de enero ocurrirá en el mismo grado de Luna en la carta astral de China, lo que convierte el próximo ciclo en uno clave para los habitantes de ese país ya que Luna representa al pueblo de una nación.

Primera Temporada de Eclipses

Justo después de que Saturno entre en Aries, y antes de formar la tan esperada conjunción con Neptuno, comenzará la primera temporada de eclipses con un eclipse solar parcial. Durante la lunación, que también incluirá un eclipse lunar a principios de marzo, Venus entrará en Aries y formará conjunciones con Neptuno y Saturno.

  • 17 de febrero: Eclipse solar en Acuario
  • 20 de febrero: Conjunción de Saturno y Neptuno
  • 3 de marzo: Eclipse lunar en Virgo
  • 7 de marzo: Conjunción de Venus y Neptuno
  • 8 de marzo: Conjunción de Venus y Saturno
  • 13 de marzo: Conjunción de Marte y el Nodo Norte

A Todo Motor (¿Excepto las Criptomonedas?)

La historia podría ser diferente en la segunda quincena de abril, cuando Marte active a Neptuno y Saturno en Aries, el signo que rige. La conjunción de Venus y Urano en el último grado de Tauro, seguida poco después por la entrada de Urano en Géminis, podría indicar un desarrollo clave en el sector de las criptomonedas. El mejor consejo financiero que puedo dar es que nunca acepten mis consejos financieros, pero es fácil prever cambios repentinos en ese ámbito.

  • 13 de abril: Conjunción de Marte y Neptuno
  • 19 de abril: Conjunción de Marte y Saturno
  • 24 de abril: Conjunción de Venus y Urano (criptomonedas)
  • 26 de abril: Urano entra en Géminis

Un Potente Trapecio (o Cuna)

Como se mencionó anteriormente, una vez que Urano y Neptuno entren en Géminis y Aries, respectivamente, el Pequeño Gran Trígono que forman con Plutón finalmente se concretará en los signos Yang que ocuparán durante muchos años. La “base” de la configuración, el trígono entre Plutón y Urano, será exacto cinco veces entre julio de 2026 y mayo de 2028. Por otro lado, el sextil de Neptuno y Urano ya fue exacto dos veces en 2025, en los signos Yin de Piscis y Tauro, pero lo será de nuevo tres veces más entre julio de 2026 y junio de 2027.

Por último, el ciclo sinódico de Neptuno y Plutón es bastante inusual y han estado formando sextiles intermitentemente durante más de ochenta años, desde la Segunda Guerra Mundial.6 Sin embargo, todo lo bueno tiene su fin y su último sextil exacto ocurrirá, apropiadamente, en un día bisiesto: ¡el 29 de febrero de 2032! Mientras tanto, será exacto cinco veces entre julio de 2026 y junio de 2028, y después otras siete veces, incluyendo la última.

Tan pronto como Urano entre en Géminis, el Pequeño Gran Trígono impulsará el avance de nuevos paradigmas. Esto se sentirá con mayor fuerza a medida que nos acercamos a julio, cuando, durante dos semanas, los tres planetas transpersonales estarán en el quinto grado de sus respectivos signos, aunque con Neptuno y Plutón en movimiento retrógrado. Como hemos visto, los ángulos combinados de los dos sextiles de 60° en un Pequeño Gran Trígono abarcan 120°, que es el trígono en la base. Si añadimos otro sextil, los tres juntos abarcarán 180°, con el primer y el último planeta formando una oposición. Anteriormente he llamado a esta configuración Trapecio, ya que la oposición es paralela al sextil medio, pero algunos astrólogos la llaman Cuna, a la que se asemeja cuando está invertida.

Cualquiera que sea el nombre, una vez que Júpiter entre en Leo, formará una oposición con Plutón, un trígono con Neptuno y un sextil con Urano, formando un Trapecio que será exacto cuando Júpiter esté en el quinto grado de Leo y forme el sextil de apertura de su ciclo con Urano.

  • 19 de junio: Quirón entra en Tauro
  • 30 de junio: Júpiter entra en Leo
  • 4 de julio: Conjunción de Marte y Urano
  • 7–31 de julio: Pequeño Gran Trígono (mismo grado)
  • 15 de julio: Sextil de Urano y Neptuno
  • 17 de julio: Trígono de Urano y Plutón
  • 18–22 de julio: Trapecio o Cuna (mismo grado)
  • 20 de julio: Oposición de Júpiter y Plutón
  • 21 de julio: Sextil de Júpiter y Urano
  • 24 de julio: Sextil de Neptuno y Plutón

Segunda Temporada de Eclipses

Antes del segundo conjunto de eclipses, los nodos lunares cambiarán de signo, lo que ocurre cada dieciocho meses en promedio. El Nodo Norte en Piscis trajo consigo eventos relacionados con migraciones masivas e inundaciones récord a nivel global. Personalmente, es posible que hayamos tenido oportunidades de trabajar en nuestra espiritualidad y altruismo, pero deberíamos haber estado atentos a la charlatanería. El paso a Acuario centrará la atención en cuestiones socioculturales y, a nivel personal, en la relación con nuestras comunidades. El Nodo Sur en Leo pondrá a nuestra disposición lo aprendido en términos de autoexpresión.

  • 27 de julio: Los nodos entran en Acuario (Norte) y Leo (Sur).
  • 12 de agosto: Eclipse solar en Leo.
  • 28 de agosto: Eclipse lunar en Piscis.
  • 30 de agosto: Trígono de Júpiter y Saturno.
  • 17 de septiembre: Quirón regresa a Aries.

El trígono inicial del ciclo de relaciones entre Júpiter y Saturno es un momento socialmente creativo clave que cobrará aún más importancia en esta ocasión, ya que la Gran Conjunción de 2020, en el primer grado de Acuario (0°29′), fue de hecho una Gran Mutación que dio inicio a 200 años de conjunciones similares en signos de aire, tras un período parecido en signos de tierra.7 Aunque Júpiter y Saturno formaron un trígono de mismo grado en 2025 (nunca del todo exacto), fue en los signos Yin de Cáncer y Piscis, respectivamente. Por otro lado, el trígono del 30 de agosto será el primero de tres que ocurrirán con Júpiter en Leo y Saturno en Aries, ambos signos Yang (de fuego) que podrían reflejar mejor la naturaleza de la Gran Mutación. Los otros dos trígonos no ocurrirán hasta 2027.

Un Período Agitado

Justo después de las elecciones de mitad de mandato en EE. UU., Marte energizará a Júpiter, el último de los planetas lentos que estará en conjunción con el ardiente planeta en 2026. Esto ocurrirá mientras Júpiter forme una conjunción con el Nodo Sur, formando así una triple conjunción. Los efectos se entienden mejor como la conjunción de Marte y Júpiter en oposición al Nodo Norte, lo que indica un período de dificultades socioculturales que podremos afrontar cara a cara, ya que juntos Marte y Júpiter generan energías que pueden conquistarlo todo; o al menos eso así parecerá.

  • 12 de noviembre: Conjunción Júpiter y el Nodo Sur
  • 14 de noviembre: Conjunción Marte y el Nodo Sur
  • 16 de noviembre: Conjunción Marte y Júpiter

Eventos de Salida

Entre los hitos mencionados, encontramos varias entradas en signos: Neptuno y Saturno en Aries, Urano en Géminis, Júpiter en Leo y el Nodo Norte en Acuario (Nodo Sur en Leo). También hay un tránsito de tres meses de Quirón por Tauro, pero su entrada real no ocurrirá hasta abril de 2027. Si bien hablamos de eventos que anuncian la entrada de un planeta en un nuevo signo, cabe destacar que se trata de cambios de signo y que a menudo hay eventos que marcan la salida del mismo planeta del antiguo signo, lo que Millán denomina su “poder de despedida”. En muchos casos, las consecuencias de una salida se afrontan una vez que el planeta se instala en el nuevo signo.

Un ejemplo perfecto fue la transición final de Plutón de Capricornio a Acuario, que ocurrió dos semanas después de que las elecciones presidenciales estadounidenses prometieran la mayor concentración de poder material jamás vista. Al igual que estos asuntos se abordarán con Plutón en Acuario, Neptuno nos hará lidiar con las consecuencias de nuestras decisiones piscianas desde Aries. A nivel mundial, se abordarán de frente problemas como la desinformación, las noticias falsas o la prevalencia de pseudo mesías y la falsa espiritualidad en las redes sociales.

Más adelante, antes de abandonar Tauro, Urano impulsará con fuerza las ideologías fascistas, así como las burbujas económicas y tecnológicas. Los enormes centros de datos de IA que explotan los recursos de la Tierra son un ejemplo perfecto de Urano en Tauro: el planeta de la tecnología en el signo prototípico de nuestro planeta.

Sobre las Redes Sociales…

Todos estos problemas y muchos más serán abordados por los planetas más externos, Urano, Neptuno y Plutón, una vez que formen el Pequeño Gran Trígono en sus respectivos signos Yang de Géminis, Aries y Acuario. Como mencionamos anteriormente, Urano ahora lidera el grupo, por lo que los planetas han estado transitando por Acuario en su orden “natural”. En resumen, Plutón eliminará las fantasías ilusorias de Neptuno e intentará restaurar los ideales originales de Urano.

Por supuesto, al hablar de Urano y Acuario, la tecnología viene a la mente. Urano transitó por Acuario de 1996 a 2003 y la humanidad experimentó la llegada de la web, por lo que es probable que los “ideales originales” mencionados anteriormente estén relacionados con la promesa de compartir información libremente entre comunidades de todo el mundo.

En aquel entonces, Neptuno no estaba muy atrás de Urano; entró en Acuario en 1998, mientras Urano aún se encontraba en su signo, y no salió hasta 2012, coincidiendo así con el tránsito de Urano por Piscis (2003–2010), el signo regido por Neptuno. Cuando dos planetas se encuentran en el signo del otro, se dice que están en recepción mutua, una situación en la que sus energías se entrelazan de manera importante. En este caso, la recepción mutua de Urano y Neptuno nos dio lugar a un enorme fenómeno sociocultural: las redes sociales.

Su “Edad de Oro”…

Urano en Piscis simboliza la tecnología para las masas, mientras que Neptuno en Acuario corresponde a la tecnología puesta de moda. Ambas afirmaciones hablan del auge del smartphone como componente clave para el predominio de las redes sociales en las comunicaciones cotidianas. La introducción del iPhone en junio de 2007, a menudo considerada el nacimiento del smartphone, coincide plenamente con los años de la recepción mutua entre Urano y Neptuno.

Mientras tanto, Plutón entró en Sagitario en 1996 y formó tres aspectos sextiles con Urano en los doce meses siguientes, lo que impulsó visiones de integración global impulsada por la tecnología; de hecho, ambos planetas ya habían formado un sextil inicial cuando entraron brevemente en los signos en 1995, Plutón en Sagitario y Urano en Acuario.

Su “Edad Oscura”…

Plutón entró a Capricornio en 2008 y nos trajo la crisis financiera mundial en un esfuerzo por corregir parte de la exuberancia sagitariana anterior, pero también para impulsar el desarrollo de grandes corporaciones ambiciosas que buscarían controlar y lucrar con todos los aspectos de la sociedad. Urano se trasladó a Aries en 2010 y la tecnología avanzó velozmente, sin importar los daños colaterales que causaba. Entre 2012 y 2015, Plutón y Urano, respectivamente en los signos de Capricornio y Aries, ¡formaron siete cuadraturas!

Según Rudhyar, los signos cardinales (Aries, Cáncer, Libra y Capricornio) liberan su energía en línea recta sin preocuparse por nada más. De hecho, algunas empresas se enriquecieron enormemente imponiendo avances tecnológicos a todos los demás. Para empeorar las cosas, Neptuno entró en Piscis, su signo, en 2012, lo que dio lugar a una gran cantidad de desinformación y las llamadas noticias falsas.

¿Y Su “Renacimiento”?

Urano entró en Tauro en 2019, tras una breve visita al signo en 2018, similar a su visita a Géminis en 2025. Hemos hablado del ángulo nacionalista de Urano en Tauro, que fue evidente en México cuando López Obrador, un populista cerrado de mente, fue elegido presidente. Sin embargo, en términos tecnológicos, Urano en Tauro indica consolidación. A diferencia de los signos cardinales, los signos fijos (Tauro, Leo, Escorpio y Acuario) liberan su energía en un círculo que, en lugar de avanzar, sigue intentando mejorar lo que ya hace; dando lugar así a los signos más obstinados del zodíaco.

Como ya mencionamos, Plutón entró en Acuario en 2024 y no abandonará el signo hasta 2043. Al transitar por una zona que requiere transformación, Plutón expone en su forma más cruda lo que realmente está sucediendo allí. Además, Plutón no tiene preocupaciones morales; si tiene que destruir algo para lograr sus objetivos transformadores, que así sea.

Debe quedar claro que el estado actual de las redes sociales requiere una verdadera metamorfosis para alcanzar sus “ideales originales”. En enero, al pasar a Aries, Neptuno dejará de estar interesado en promover la mentalidad victimista y la desinformación que alimentó en Piscis. Durante los próximos dos años, todo esto se verá reforzado por el trígono entre Urano en Géminis y Plutón en Acuario.

Es difícil exagerar la fuerza de este aspecto, dada la naturaleza de los planetas y los signos. Un trígono es altamente creativo e indica un flujo de energía fluido entre los procesos planetarios involucrados. En este caso, Urano, buscador de la verdad, se encontrará en el signo de la información y la comunicación, intercambiando energía con Plutón, el señor del poder transformador. Además, al regir Acuario, donde se encuentra Plutón, Urano es su dispositor y, por lo tanto, influye en su manifestación.

¿Un Colapso de Mercados?

Antes de su entrada definitiva en Acuario, Plutón visitó temporalmente el signo en marzo de 2023, coincidiendo con el lanzamiento de la versión no investigativa de ChatGPT. Desde entonces, para bien o para mal, Plutón en Acuario se ha asociado con la IA y muchos prevemos retrocesos en su crecimiento desbocado, similares a los que experimentamos en 2009, después de que los préstamos laxos y las hipotecas subprime inflaran una burbuja inmobiliaria, o en el año 2000, cuando las valoraciones de las empresas de internet eran desorbitadas.

Urano en Tauro también simboliza la tecnología minera, ya sea para extraer los minerales de tierras raras necesarios para construir sofisticados chips de IA, o en la búsqueda especulativa de bitcoin y otras criptomonedas. En cualquier caso, el resultado es que el crecimiento del mercado se ve estimulado por una búsqueda obsesiva de ganancias que sólo beneficia a una pequeña fracción de la humanidad.

Escasez y Neoliberalismo

Al principio de este artículo, argumenté que es hora de reiniciar. Hemos dicho muchas veces que todo lo creado por la humanidad fue inicialmente una idea en la mente de una o algunas personas. Por eso hablamos de la cocreación de una nueva forma de vida y, de hecho, de una nueva civilización, pues lo que tenemos actualmente nos ha fallado. No ha logrado brindar felicidad ni bienestar al elevar falsedades a la categoría de dogmas.

La sociedad se ha construido sobre una base de escasez, arraigada en la creencia de que simplemente no hay suficientes recursos en el planeta para todos. Las teorías económicas diseñadas para gestionar dicha escasez asumen que algunas personas deben sufrir porque, por desgracia, simplemente “no hay suficiente”. El resultado es una búsqueda de los elementos para la supervivencia, en la que nuestro vecino es visto como un competidor por lo poco disponible.

Hoy en día, la mayoría de las naciones occidentales, y muchas orientales, han adoptado el neoliberalismo como su filosofía económica y política. El concepto clave es que los mercados competitivos son el mecanismo más eficiente para asignar recursos—recuerden, ¡son escasos!—e impulsar el crecimiento económico. El mercado se considera un procesador superior de información, y el neoliberalismo busca extender la lógica del mercado y la competencia a todos los ámbitos de la vida. Sus políticas incluyen la desregulación, la privatización, la austeridad fiscal, el libre comercio y la responsabilidad individual.

El papel del Estado se reduce así a diseñar y proteger un marco que garantice el buen funcionamiento del mercado, lo que implique crecimiento y ganancias ilimitados. Esto se cree a pesar de que los mercados no son libres en absoluto, existen porque el Estado instituye leyes que permiten su funcionamiento y la disponibilidad de personas empleadas que puedan participar en ellos.

Una Alternativa: TMM

Aunque algo que crece indefinidamente es básicamente un cáncer, la filosofía también excluye cualquier referencia al bienestar económico de las personas, y mucho menos a su felicidad. Cualquier servicio prestado se considera un costo para el Estado, cuyos ingresos dependen de los impuestos a sus ciudadanos. Por lo tanto, se supone que el Estado debe operar “dentro de sus posibilidades” como si fuera un hogar, ya sea subiendo los impuestos o reduciendo los servicios para evitar la quiebra. Sin embargo, si bien esto es cierto para un hogar, es una falacia en la realidad macroeconómica de una nación por una simple razón: una nación crea el dinero que utiliza para pagar sus facturas y, por lo tanto, no puede quedarse sin dinero.

Una alternativa al neoliberalismo es la teoría monetaria moderna o TMM, que en lugar de maximizar las ganancias busca el máximo empleo y donde el Estado no está al servicio de los mercados, sino de sus ciudadanos. Dedicaré un artículo completo a la TMM en el futuro, pero permítanme intentar darles una idea de sus principios fundamentales.

En primer lugar, se anima al Estado a invertir en las infraestructuras necesarias para el pleno uso de sus recursos disponibles, empezando por su gente y extendiéndose a otros recursos. Estos recursos se consideran tesoros nacionales, por lo que el bienestar de la población y el uso adecuado de todos los recursos naturales son primordiales, lo que, por cierto, implica prestar mucha atención al cambio climático.

Claro que imprimir demasiado dinero generaría inflación, por lo que la TMM utiliza los impuestos como herramienta para regular la oferta monetaria. Los bonos del Estado no se consideran deuda, sino el ahorro más seguro, y su tasa de interés ya no es el mecanismo utilizado para controlar la inflación. En lugar de ajustar las tasas de interés periódicamente, las tasas impositivas son lo que el Estado ajusta para controlar la temperatura de la economía.

Sobre la Democracia

No es ningún secreto que las democracias de todo el mundo están en crisis. En cierto modo, esto también es consecuencia de los dos fenómenos mencionados anteriormente: la decadencia de las redes sociales y el neoliberalismo. La primera ha generado una cacofonía de mensajes, mientras que el segundo ha dado origen a una esquizofrenia masiva.

La gente no sabe qué o a quién creer, pero se ve impulsada a luchar contra quienes buscan la misma porción del pastel. El poder se concentra en quienes tienen acceso a la riqueza y lo utilizan para acrecentarla. Por lo tanto, quienes se supone representan a la mayoría en el gobierno se ven incentivados a generar su propia riqueza, lo que al final resulta en una corrupción desenfrenada. Las corporaciones que buscan maximizar sus ganancias compran a políticos poderosos y se gasta dinero para asegurar los resultados electorales.

Muchos de estos problemas simplemente desaparecerían si se aboliera, al menos parcialmente, la noción de democracia representativa en favor de una democracia directa donde cada ciudadano pueda votar en la mayoría de los proyectos de ley, o al menos en los más importantes. Este sistema ya se implementa en Suiza, donde se pide a la gente que vote en numerosos referendos.

Un sistema transformado de redes sociales podría ofrecer una experiencia en la que cada individuo fuera realmente una voz y un voto. Y se necesita un nuevo tipo de élites: personas moralmente responsables.

Epílogo

Las comunidades y las naciones se construyen en torno a mitos, y la humanidad necesita urgentemente nuevos mitos. Las nuevas y metamorfoseadas redes sociales proporcionarán un terreno fértil para construir comunidades fundadas en mitos, que pueden o no basarse en una geografía común.

El mundo etéreo de Neptuno adquirirá una fuerza tremenda una vez que se instale firmemente en Aries e inspirará nuevos mitos. En general, los próximos dos a seis años serán muy creativos y es posible que no reconozcamos el mundo que surgirá al otro lado.

La astrología misma debe ser transformada por Plutón y abandonar muchas supersticiones y confusión general que adquirió mientras Neptuno transitaba por Acuario y Piscis. Es hora de retomar el camino metafísicamente sólido en el que iba en la segunda mitad del siglo XX.

Lo mejor de todo es que Gaia, nuestro planeta, también evolucionará, se sanará y se volverá más poderosa a medida que la humanidad se dé cuenta de que realmente somos sus hijos.

¡Feliz Año Nuevo! Espero que 2026 sea un año maravilloso para ustedes, sus familias y sus amigos.

Siempre Amor. 🌹🙏💖

Notas

  1. Estoy leyendo un libro nuevo (para mí) de Rudhyar, titulado “Cultura, Crisis y Creatividad”, en el que utiliza el término “civilización” como un proceso y a cambio utiliza “sociedades”, o más específicamente, “todos culturales”, al referirse a grupos socioculturales específicos. El historiador Arnold Toynbee estudió el auge y la caída de estos grupos en su monumental obra de 12 volúmenes “Un Estudio de la Historia”, llamándolos civilizaciones. Por ahora, seguiré hablando de la nueva civilización. ↩︎
  2. Oxfam Internacional, fundada en 1942 en Oxford, Inglaterra, es una confederación de 21 organizaciones no gubernamentales (ONGs) que trabajan en más de 90 países para poner fin a la injusticia de la pobreza y la desigualdad. ↩︎
  3. Dos libros de Rudhyar: “La Planetarización de la Consciencia”, que considero su mejor obra, y “Más Allá del Individualismo”, contienen amplios análisis sobre esta visión de la humanidad. He resumido la primera parte de este último libro. ↩︎
  4. Recordemos que cuando un planeta está “fuera de límites”, es decir, supera los 23°26′ de declinación solar máxima, se dice que está “sin supervisión” y, por lo tanto, actúa con una expresión extrema de sus energías. Debido a la gran inclinación de su órbita, Plutón está fuera de límites hacia el norte mientras está en Leo y hacia el sur en Acuario. La astróloga Rosie Finn ha realizado una extensa investigación sobre la órbita de Plutón durante miles de años y concluyó que cuando está fuera de límites hacia el norte, el poder se concentra en instituciones verticales con uno o unos pocos individuos en la cima, mientras que cuando está fuera de límites hacia el sur, el poder se distribuye horizontalmente entre las masas. Esto, por supuesto, es coherente con los arquetipos de Leo y Acuario, respectivamente. ↩︎
  5. El padre de la astrología evolutiva, Jeffrey Wolf Green, publicó en 1984 un libro fundamental, “Plutón: El Viaje Evolutivo del Alma, Volumen I”, que revolucionó por completo la forma en que se estudia actualmente Plutón, junto con los nodos lunares, como referencia al viaje del alma a través de las encarnaciones. En 1998, Jeff publicó “Volumen II, Plutón: La Evolución del Alma a través de las Relaciones”, antes de recluirse poco después. Un tercer volumen, “Ensayos sobre Astrología Evolutiva: El Viaje Evolutivo del Alma”, se publicó en 2010, pero fue compilado por su hija, Deva Green, a partir de los talleres que Jeff impartió a lo largo de los años. ↩︎
  6. Mi carta natal, hace setenta años, tiene un sextil casi perfecto: Plutón en Leo 28°32′ y Neptuno en Libra 28°49′; una distancia de 60°17′. ↩︎
  7. Aunque hubo una Gran Conjunción en Libra (aire) en 1980, se consideró una transición y no una Gran Mutación hacia un elemento diferente. Las Grandes Conjunciones en signos de tierra, que datan de 1842, señalaron un período en el que la jerarquía, las posesiones físicas y el poder tangible cobraron importancia, ya que se supone que los bienes materiales son escasos y están sujetos a división. En el futuro, las sociedades basadas en el aire pondrán énfasis en la descentralización, la innovación y las conexiones humanas, a medida que el intercambio de información y conocimiento se vuelva primordial. ↩︎

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Comentarios

  1. Avatar de Paola Giovine
    Paola Giovine

    Muchísima información querido Rafael! He leído tu escrito todo en un golpe y ahora tengo que volver a leerlo paso a paso! Gracias siempre por tu generosidad! Mis mejores deseos para ti en el año 2026, sea como sea! Cada día es todo lo que tenemos en el momento, y lo vamos a disfrutar como sea posible ❤️🌹

    1. Avatar de RXB

      Muchas gracias por el tiempo que les dedicas a mis artículos y por tus comentarios.

      Les deseo un 2026 lleno de paz y alegría.

      Siempre Amor. 🌹🙏💖

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