Construyendo una Nueva Mente

En la segunda luna llena de agosto, la llamada “luna azul” que ocurrirá el próximo miércoles 30 de agosto a las 6:35 p.m. en California o las 19:35 horas en la Ciudad de México, encontramos dos temas bien diferenciados: uno alrededor de la simbología del plenilunio de amor y sacrificio1 mientras que el otro continúa el énfasis en relacionamiento que vimos en el novilunio. Quizá recuerden del artículo sobre la luna nueva que Inanna (Venus) acaba de salir el 21 de agosto de su estadía en el inframundo, justo el día en que escribo estas palabras iniciales. Venus es el planeta de las relaciones y, al comenzar a aparecer muy bajo en el horizonte justo antes del amanecer, trae luz sobre la importancia de establecer relaciones basadas en el amor y la compasión. Y eso incluye la relación con nosotros mismos—¡muy especialmente! Por lo tanto, el arquetipo tradicional de la luna llena, de mostrar con brillantez la maduración de la semilla de la luna nueva, probablemente pueda aportar claridad al conocimiento intuitivo adquirido mientras Venus viajaba por el inframundo y reflexionábamos sobre nuestro propio relacionamiento.

Virgo y Piscis

Cualquier interpretación de la luna llena debe comenzar hablando de las polaridades de los signos, y el eje Virgo–Piscis simboliza tiempos de crisis. El tipo Virgo se “caracteriza por su temperamento analítico y crítico, y por la necesidad de reorientar o repolarizar las energías esenciales de su naturaleza emocional-personal”, según Dane Rudhyar. Virgo representa una crisis psicológica e incluso puede representar mala salud. Pero también puede significar una progresión hacia un ámbito superior de consciencia y una metamorfosis personal. Por otro lado, Piscis simboliza un estado de crisis social y colectiva. En esta última etapa del zodíaco, el hombre se ve arrastrado por tormentas sociales contra las cuales es impotente. Está controlado por las fatídicas consecuencias de los “pecados” de sus antepasados y, lo que es igualmente importante, de sus propios ciclos pasados como individuo.

En Virgo, el hombre tiene que renunciar a cualquier limitación personal que lo ate, mientras que en Piscis debe renunciar a lo que Rudhyar llamó “su lealtad a los viejos dioses y a las antiguas leyes” para “enfrentarse al nuevo Dios cuyo rostro aún no ha sido revelado”. Otra palabra clave para el eje es: servicio. Virgo es un signo muy pragmático por lo que ofrecerá ayuda práctica mientras que Piscis ofrecerá empatía pero también trabajo con energías.

Para Virgo, el Espíritu le ofrece el don de la Tolerancia, que es mucho más profundo que adoptar una actitud de “vive y deja vivir”. Tampoco es la ausencia de intolerancia. La palabra originalmente significó “soportar”, principalmente sufrimiento, por lo que podríamos decir que se trata de soportar la carga de la necesidad de cambio y de crecimiento. Como escribe bellamente Rudhyar: La tolerancia es la capacidad de crecer volviéndose cada vez más inclusivo.

Mientras tanto, el don del Espíritu para Piscis es: Valentía. El individuo de Piscis tiene una sensibilidad exquisita hacia el entorno en desintegración que se siente al final de cualquier ciclo. Ante esa perspectiva, puede ponerle atención a todo lo que está siendo perdido, tal vez anhelando glorias pasadas o incluso alguna apariencia de estabilidad. O puede prepararse para el inicio del próximo ciclo en Aries, cortando los lazos con las tradiciones ancestrales y culturales que lo agobian, lo cual requiere valentía. Como enfatiza Rudhyar, se debe preservar la semilla resultante de todo ciclo, pero sólo la semilla, la quintaesencia, la cosecha espiritual. Todo lo demás debe ser eliminado y entregado.

En el Horizonte

Una persona con Ascendente Virgo se distinguirá por sus progresivas transformaciones, sus superaciones espirituales e incluso sus rejuvenecimientos corporales. En algunos casos, logrará mucho mediante un sentido de humildad y una voluntad de servir a sus semejantes; en otros, habrán críticas e insistencia en logros técnicos. Puede haber un profundo anhelo de pureza e incluso de santidad que podría conducir al autoengaño y a actitudes devocionales erróneas. Aunque es crítica como individuo, puede ser demasiado abierta como amante o pareja, debido a su Descendente Piscis. Anhela perderse en una colectividad o una causa—cultural, ancestral, religiosa—donde pueda alcanzar el estatus individual de alguien que ha experimentado una metamorfosis personal.

Alguien con Ascendente Piscis puede estar en sintonía con el inconsciente colectivo—tal vez una médium o una verdadera vidente. Sin embargo, puede ser una especie de activista: una líder de grupos o incluso ejércitos dedicados a un futuro mejor para las naciones o la humanidad. Esta misma apertura a lo desconocido se equilibra con asociaciones de tipo crítico, simbolizadas por su Descendente Virgo. Puede exigir infinitas metamorfosis a sus seres queridos, y una disciplina rigurosa y una conducta intachable a sus asociados. Con su visión absorbida por grandes cambios, a menudo afrontará las trivialidades cotidianas con impaciencia y cuidado meticuloso. Además, buscará encontrar intelecto y precisión técnica en sus parejas, o mostrará esas características de Virgo en su trato con los demás. Mientras tanto, para ella misma confía en su intuición.

Símbolos Sabianos

Si ves la carta de la luna llena, puedes ver a Sol en Virgo 8⁰ (7⁰25′) que tiene la imagen: “Un niño de cinco años toma su primera lección de baile”, explicado además como aprender a usar la capacidad de autoexpresión emocional según estándares culturales. Su nota clave es: Potencialidad de Iniciación. Mientras tanto el símbolo de Piscis 8⁰ (Luna) es: “Una niña tocando un clarín”, ampliado como un llamado a la participación al servicio de la raza, a medida que se acerca una crisis evolutiva. Su palabra clave es: Invocaciones.

Me parece interesante que ambos símbolos tengan niños, los cuales simbolizan personas en El Camino que todavía necesitan guía: un maestro o gurú. El número 5 representa la madurez consciente, por lo que el niño de cinco años en el símbolo de Sol se refiere a alguien que conscientemente abre su mente a nuevas perspectivas. En la otra imagen, una mujer representa en el simbolismo tradicional a los aspectos biológicos y psíquicos de la vida humana, vistos principalmente como el tipo de persona protectora o intuitiva (“psíquica”). Este último podría imaginar el desarrollo de una nueva consciencia y “hacer sonar la llamada”, ya que tal individuo es a la vez un (o una) vidente-heraldo y mutante ya con la nueva consciencia. Cuando se combina con el símbolo de la luna nueva de un prototípico hombre santo dedicado y concentrado en su transformación espiritual, la luna llena refuerza el mensaje de paciencia y fe en nuestro crecimiento evolutivo.

Una Mente para la Nueva Consciencia

Hace bastante tiempo escribí sobre el significado de los planetas y vimos cómo Luna y Saturno forman un par complementario relacionado con la consciencia del individuo. Como recordarán, Saturno representa la forma y estructura de la mente consciente, lo que Carl Jung llamó el complejo del ego: una jerarquía de facultades cognitivas, a saber, el pensar, sentir emociones, sensibilidades e intuir. Por otro lado, Luna representa el contenido emocional de la mente consciente, que proviene mayoritariamente de percepciones, pensamientos y recuerdos. Además, también vimos que Saturno retrógrado “abre” la puerta a la energía intuitiva de Urano.

Luna en Piscis representa las más altas sensibilidades emocionales y se comporta como una gran antena que atrae la compasión, el amor universal y la espiritualidad. Saturno, según Heather Ensworth, es nuestro “chamán interior” que nos guía mientras nos movemos entre los reinos del consciente y el subconsciente, y entre nuestro nivel de consciencia actual y el nuevo.

Estando juntos en Piscis, Luna y Saturno proporcionan las energías necesarias para construir una mente que pueda alcanzar y mantener niveles más sutiles de consciencia al estar en sintonía con el amor y la compasión universales; se podría llamarle un tipo de mente místico. Hay que tener cuidado, ya que la conjunción puede abrumar las emociones o sofocarlas, dependiendo de si los efectos de Luna o de Saturno son demasiado fuertes. Cualquiera de los dos puede evitarse enfocándonos en la energía opuesta (Virgo) para centrarnos

Sol en Virgo añade realismo y exactitud a las energías de Luna y Saturno. Al igual que el niño de cinco años que aprende a expresarse emocionalmente bailando, debemos experimentar la espiritualidad en nuestro cuerpo y no en un mundo de fantasía y escapismo: el lado oscuro de Piscis. Los “pasos de baile” iniciales son conocidos: relacionarse desde el corazón, sintiendo amor.

Retrogradación Casi Total

Prácticamente todos los planetas que pueden moverse en dirección retrógrada lo harán a principios de septiembre. Además de Saturno, Neptuno y Plutón, que llevan un tiempo retrógrados, Mercurio inició su movimiento retrógrado el 23 de agosto, Urano el 28 de agosto y Júpiter lo hará el 4 de septiembre. Mientras tanto, Venus no volverá al movimiento directo hasta el 6 de septiembre, por lo que todos estarán retrógrados durante un par de días. Bueno, todos menos Marte, que el año pasado pagó su penitencia con siete meses en Géminis, un signo de “¡demasiado pensar!”—según Marte.

Todos estos planetas retrocediendo a grados ya visitados nos invitan a dar un paso atrás y reflexionar sobre lo que ha estado pasando, aunque con Marte directo siempre habrá algo de acción. Sin embargo, a medida que vuelvan sobre sus pasos, los planetas formarán aspectos con nuestras cartas natales (tránsitos) que ya formaron antes. Estén atentos a sincronicidades que posiblemente presentarán oportunidades para reconsiderar o renovar nuestras decisiones pasadas.

Mercurio, Júpiter y Urano

Júpiter entró en Tauro el 16 de mayo, signo que había estado ocupado por Urano desde principios de 2019. Como pueden ver en la carta, Júpiter (Tauro 15°33′) formará una conjunción holgada (8°) con Urano (Tauro 23° 04′) que empieza su movimiento retrógrado; las letras SR significan un movimiento retrógrado muy lento (“estacionario”). Tal conjunción será exacta en Tauro 21°50′ el 20 de abril2 del próximo año, luego de que ambos reanuden su movimiento directo.

Esta es una conjunción muy importante de los dos planetas que están más conectados con el futuro. Júpiter representa nuevas visiones, aquello que deseamos y nos esforzamos por alcanzar porque podemos “verlo”, tal vez como una meta, un plan estratégico o un ideal. Urano, por otro lado, simboliza nuevos conceptos e ideas que pueden conducir a ideologías cuando se combinan con creencias, quizás impulsando a las personas en una dirección en particular. El visionario y el idealista se reúnen aproximadamente cada trece años y hacen que la humanidad acepte cambios, esta vez en torno a nuestra relación con la Naturaleza y la Tierra (Tauro).

En astrología, definimos el punto medio de dos planetas como la ubicación en el zodíaco que biseca el arco entre ellos, es un lugar donde sus energías se mezclan. Estrictamente hablando, hay dos puntos medios ubicados a 180° de distancia; el que divide el arco más corto presenta una combinación similar a una conjunción (acción conjunta) y el otro a una oposición (percatación). El punto medio más cercano de Júpiter y Urano caerá en Tauro 19°19′, ¡formando un trígono exacto con Mercurio en Virgo 19°18′! La segunda mitad de esta lunación puede ser un preludio a la conjunción del próximo año y así sacar a relucir el visionario e idealista que hay en nosotros, probablemente en forma de intuiciones o sueños (Mercurio retrógrado).

Son tiempos tormentosos y eso hay que reconocerlo, porque estamos sintiendo cambios masivos, las cosas están agitadas en todas partes y hay mucha oscuridad a nuestro alrededor. Nuestra relación con la biósfera se está transformando y se nos pide elevar nuestra consciencia y relacionarnos desde el corazón, emitiendo la luz de la fe en un futuro con nuevas visiones e ideas fundadas en el amor.

Terminando…

El ciclo lunar actual comenzó con un mensaje doble en el novilunio: Venus nos daría oportunidades para reflexionar sobre nuestro relacionamiento, cómo y por qué formamos relaciones, y Luna proporcionaría un deseo de paciencia y concentración en nuestro trabajo evolutivo.

En la luna llena, Sol dice que ese trabajo debe comenzar de manera consciente y práctica, debemos aprender los primeros pasos y bailar al ritmo de la nueva consciencia, que ahora podremos alcanzar y mantener con la ayuda de Saturno. Luna y Venus señalan esos primeros pasos: establecer relaciones de amor y compasión, directamente desde el corazón (Venus en Leo) y arraigadas en el amor universal (Luna en Piscis). Una vez más, esto incluye la relación con nosotros mismos.

Estén especialmente conscientes de situaciones en las que puede ratificar o rectificar decisiones anteriores, dada la cantidad de retrogradación disponible. También pueden caer en un estado de ánimo reflexivo, capaces de cambiar de opinión sobre conceptos o ideas anteriores. Tómense un momento, porque este es el ojo de la tormenta, las energías regresarán a estos mismos grados una vez más, en movimiento directo, asegurándose de que las lecciones se aprendan adecuadamente.

Siempre Amor. 🌹🙏💝

  1. Sacrificar significa literalmente “hacer sagrado”, del latin sacrificus, que combina sacra (cosas sagradas) y facere (hacer). ↩︎
  2. Un día especial en la cultura de la marihuana: https://es.wikipedia.org/wiki/420_%28cannabis%29 ↩︎
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