Una Bagatela

El tiempo se detuvo. El ritual de afinación había terminado, de una manera casi abrupta, y el director estaba a punto de entrar en la sala de conciertos. El programa comenzará con una bagatela, una pieza breve, ligera y a menudo caprichosa. Probablemente la bagatela más famosa sea la número 25 en La menor de Beethoven, titulada “Für Elise” (“Para Elisa”), compuesta alrededor de 1810 pero no descubierta ni publicada hasta 1867, muchos años después de su muerte. La identidad exacta de “Elisa”, a quien presumiblemente está dedicada la pieza, sigue siendo un misterio; aunque los historiadores especulan que podría haber sido Therese Malfatti, a quien le propuso matrimonio en 1810. El inicio se basa en un trino cromático fácilmente repetible y acordes arpegiados que la han hecho increíblemente popular.

Preparando el Escenario

Antes de analizar lo que nos depara el resto de la lunación —de forma breve, ligera y quizás un tanto caprichosa— permítanme contextualizar con un breve resumen de lo ocurrido durante las fases crecientes. Recordarán que la luna nueva nos animó a desprendernos de cargas innecesarias con su símbolo de grandes palmeras siendo podadas. Señalamos que, debido a lo que denominamos la naturaleza “pseudo-feral” de la luna nueva, estas energías estaban ampliamente disponibles, en lugar de concentrarse en un solo campo de experiencias.

Otras energías incluían una influencia de fondo de Urano formando una T Cuadrada con el eje nodal, una configuración que normalmente traería consigo muchos acontecimientos inesperados y posiblemente violentos. Afortunadamente, éstos se han mantenido al mínimo, quizás porque Urano está “enfocado” en su papel de apoyo dentro del Pequeño Gran Trígono impulsado por Neptuno. El único acontecimiento que tal vez fue inesperado para algunos, fue el acuerdo, ciertamente unilateral, entre Estados Unidos e Irán, en el que este último se presenta como el claro vencedor del conflicto.

También se habló de Mercurio durante las fases crecientes. En particular, nos permitió comunicar sentimientos que de otro modo no se habrían expresado. Cabe destacar que Mercurio ha estado transitando sobre su sombra retrógrada desde el 13 de junio y que comenzará tres semanas de movimiento retrógrado poco antes de la luna llena, como veremos a continuación. En la práctica, esto brindará oportunidades para reflexionar sobre esas comunicaciones emocionales para, quizás, retomarlas más adelante.

Cáncer y Capricornio

Toda la sombra retrógrada de Mercurio, los grados que recorrerá tres veces, se encuentra en el signo de Cáncer. Últimamente no hemos hablado de las fuerzas del Día y la Noche, pero alcanzan su máxima intensidad en los solsticios que marcan el inicio de los signos de Cáncer y Capricornio. Por lo tanto, estos signos pueden expresar lo mejor y lo peor de ambas fuerzas integradoras.

La Fuerza del Día, como recordarán, es responsable de integrar nuestra individualidad, y las personas de Cáncer tienden a confiar en sí mismas, aunque no expresen su autoconfianza a menudo. Esto se debe a que la Fuerza de la Noche está en su mínimo, y, al ser posiblemente el signo más psíquico del zodíaco, perciben esa “debilidad” y prefieren no relacionarse con la sociedad en general. Cáncer es un signo cardinal, por lo que su energía se canaliza con entusiasmo de forma lineal; además, es un signo de agua, lo que implica que dicha energía es emocional. Esta combinación es como un arroyo que busca un río, sorteando pequeños obstáculos y rodeando grandes rocas. Los signos de agua se relacionan con la cuarta dimensión, lo que los físicos llaman “tiempo” pero que en realidad mide el índice de cambio en el Espacio.

Los seres humanos son eminentemente sociables, una característica que les ha permitido ser “reyes de la creación”. La integración de los individuos en grupos socioculturales se ve impulsada por la Fuerza de la Noche, que alcanza su máximo en el solsticio de invierno, al comienzo de Capricornio. Para un capricorniano, la forma más obvia de resolver un problema es organizando un grupo de personas para abordarlo. Esto no significa que les falte confianza en sí mismos; simplemente no ven el valor de intentar resolverlo todo por sí mismos. Y esto a pesar de ser un signo buscador de logros que puede volverse demasiado ambicioso y despiadado cuando se cultiva su lado oscuro. Capricornio también es un signo cardinal, pero su elemento es la tierra, que se relaciona principalmente con la segunda dimensión de la organización y la planificación.

Luna Llena en Capricornio

Cualquier luna llena es un buen momento para tomar consciencia de la polaridad de los signos en los que se produce. Así, la luna llena en Capricornio traerá energía para darnos cuenta de cuánto confiamos en nosotros mismos en lugar de buscar que otros nos ayuden. La luna llena de este año en Capricornio ocurrirá el 29 de junio a las 16:56 en California, 17:56 en Ciudad de México, o el 30 de junio a las 01:56 en Europa Central. La oposición exacta tendrá a Sol en Cáncer 8°15′ y a Luna en Capricornio 8°15′ como se ve en la siguiente carta:

Como siempre, comencemos analizando los aspectos formados por la oposición Sol–Luna. En la carta astral, podemos observar dos T Cuadradas: una con Neptuno (Aries 4°24′) y la otra con Saturno (Aries 14°09′). Si bien ninguna es particularmente precisa, el punto medio Saturno–Neptuno, a 9°16′ de Aries, está a tan solo 1°01′ de formar una T Cuadrada exacta. En resumen, todas las energías de Saturno–Neptuno que hemos explorado durante el último año y medio estarán presentes para ayudarnos a comprender la polaridad de la luna llena. Recordemos que, en Aries, estos dos planetas pueden dar forma a nuestros sueños o estructurar nuestros sentimientos de compasión. Al intentar comprender nuestro deseo de ser un individuo solitario frente a pertenecer a una comunidad sociocultural, estas energías pueden ser muy útiles.

Siguiendo con Saturno y Neptuno, ambos están disminuyendo su velocidad para comenzar pronto un período de movimiento retrógrado en sus grados actuales. De hecho, Neptuno se mueve a menos del 20% de su velocidad normal y solo avanzará un minuto de grado más antes de cambiar de dirección. Estos dos planetas seguirán bailando juntos, como lo han hecho durante mucho tiempo, y a mediados de diciembre estarán separados por tan solo seis grados, cuando finalicen su movimiento retrógrado casi simultáneamente. ¡Para entonces, sus ciclos habrán estado entrelazados durante más de dos años!

Y hablando de planetas retrógrados, a 26°15′ de Cáncer, Mercurio estará retrocediendo lentamente, al 1.6% de su velocidad normal, aún en la misma posición donde estuvo estacionario seis horas antes. Mercurio fue mencionado en el artículo anterior, donde pronosticamos que la lunación estaría repleta de comunicaciones emocionales. Las fases menguantes nos permitirán reflexionar sobre cómo fueron esos intercambios, quizás con viejos amigos, familiares o parejas, antes de que se nos presente la oportunidad de repetirlos.

Símbolos Sabianos

El símbolo de Cáncer 9 (Sol) tiene la imagen de “Una pequeña joven desnuda que intenta alcanzar un pez”, que Rudhyar interpretó como la primera búsqueda ingenua de conocimiento y de una comprensión siempre esquiva de la vida. Al estar desnuda, la joven representa la mente inocente y espontánea, libre de los miedos e inhibiciones que a menudo conducen al fracaso, mientras intenta satisfacer su curiosidad. Su frase clave es: Pureza en la Comprensión.

En el otro extremo del zodíaco, la imagen del símbolo de Capricornio 9 (Luna) es: “Un ángel con un arpa”, que se explica además como la revelación del significado y propósito espiritual en el núcleo de cualquier situación vital. Diana Roche y Rudhyar comparten la misma palabra clave, Sintonización: armonizar, o hacer consciente o sensible. Rudhyar nos recuerda que los ángeles “deben considerarse personificaciones de diversos aspectos de esta vida, y totalmente supeditados a sus ritmos y propósitos”. Para Roche, el símbolo alude a la “sinfonía cósmica que subyace a toda manifestación” así como a la capacidad de las personas para conectar con lo que los demás necesitan como motivación.

En conjunto, y como culminación de las fases crecientes, parecen invitarnos a aligerar nuestra carga —la poda representada por el símbolo de la luna nueva— guiándonos más por nuestra intuición que por la razón. Una mente espontánea nos ayudará a estar en sintonía con el significado y el propósito espiritual de todas las situaciones de la vida.

Júpiter en Leo

Tan solo seis horas después de la luna llena, Júpiter entrará en Leo; no es necesaria otra carta astral, ya que poco habrá cambiado desde la luna llena. Con esta entrada, todos los planetas no personales permanecerán en signos Yang durante al menos un año, hasta julio de 2027, cuando Júpiter se traslade a Virgo. Recordemos que, al considerar el zodíaco como una secuencia de signos que representan las fases de un proceso, los signos deben agruparse en seis acoplamientos operativos, cada uno compuesto de un símbolo raíz, un signo Yang o “masculino” que denota el tono del acoplamiento, seguido de un símbolo de confirmación representado por un signo Yin o “femenino”. El hecho de que los procesos sociales y transpersonales se encuentren en símbolos raíz significa una cosa: se avecinan cambios.

En cuanto Júpiter entre en Leo, formará una amplia oposición con Plutón (Acuario 4°54′), que será exacta el 20 de julio; hablaremos de ello en el próximo artículo. Quizás lo más significativo sea que Marte se habrá movido a 1°01′ de Géminis y formará un poderoso sextil para energizar a Júpiter. Marte será ayudado por Urano (Géminis 3°39′), con el que ya formará una conjunción.

Conjunción de Marte y Urano

En efecto, el 4 de julio, en el 250 aniversario de la declaración de independencia de los Estados Unidos, Marte y Urano formarán una conjunción en el grado 3°52′ de Géminis, como se muestra en la siguiente carta:

Dado que el Pequeño Gran Trígono será prácticamente exacto, la conjunción de Marte y Urano no actuará sola. Formará un trígono casi exacto con Plutón (Acuario 4°48′) y un sextil igualmente preciso con Neptuno (Aries 4°25′). Este último habrá disminuido su velocidad a tan solo el 8% de su velocidad normal y se considerará estacionario.

Otra característica interesante es la conjunción de Luna y el Nodo Norte que ocurrirá en Piscis 0°42′ aproximadamente una hora después de la conjunción Marte–Urano; en la carta astral, Luna aún se encuentra en el último grado de Acuario. He mencionado varias veces que Luna y Marte son los dos principales desencadenantes en la astrología mundana. El hecho de que Luna esté en conjunción con el Nodo Norte, donde esperamos “experiencias vitales”, apenas una hora después de que Marte esté en conjunción exacta con Urano, podría implicar que este será un 4 de julio lleno de acontecimientos.

De hecho, en la carta astral de la declaración de independencia del 4 de julio de 1776, Urano se encuentra en Géminis 8°55′ —a unos cinco grados de esta conjunción— y cada retorno ha coincidido con conflictos importantes, como la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. Se producen al menos tres, y a menudo cuatro, conjunciones Marte–Urano mientras este último se encuentra en Géminis, y una de ellas siempre está cerca de su posición en la carta astral de Estados Unidos. Durante este ciclo, la conjunción Marte–Urano más cercana tendrá lugar el 23 de junio de 2028 en Géminis 11°25′, a tan solo 2°30′ de donde se encuentra Urano en la carta astral de Estados Unidos.

Cuarto Menguante en Aries

Tres días después, llegará la fase de Cuarto Menguante de la lunación, con Sol y Luna a 15°42′ de Cáncer y Aries, respectivamente:

Una vez más, Luna formará una conjunción precisa con Saturno (Aries 14°27′), lo que podría actuar como un nuevo detonante. Esto se verá reforzado por la semicuadratura exacta que formará con el Nodo Norte (Piscis 0°44′), lo que implica una sesquicuadratura igualmente exacta entre Sol y el Nodo Norte —en realidad, ambos aspectos se encuentran a 0°02′ de ser exactos. Dado que el Cuarto Menguante simboliza una crisis de consciencia, estos aspectos podrían propiciar eventos que evoquen una comprensión repentina de lo que la luna llena nos quiso revelar.

En el avance para 2026, delimitamos el período del 7 al 31 de julio como aquel en el que los tres planetas transpersonales —Urano, Neptuno y Plutón— estarían en el quinto grado de sus respectivos signos. Justo a tiempo, Urano se encuentra en la carta a 4°02′ de Géminis, completando así el Pequeño Gran Trígono exacto con Plutón (Acuario 4°44′) y Neptuno (Aries 4°25′). Este último estuvo estacionario unas horas antes y se moverá retrógrado a tan solo el 0.95% de su velocidad media. Finalmente, a 6°23′ de Géminis, Marte aún se encuentra en conjunción activa con Urano, por tanto energizando así toda la configuración.

Discusión

El cambio verdadero y significativo finalmente está aquí. Cuando todo esto termine, probablemente recordaremos este julio como el mes en que el rumbo cambió definitivamente. La salida de Júpiter de Cáncer pone fin a décadas de intentos previos por despertar una nueva consciencia en la humanidad; desde la Segunda Guerra Mundial. Ya no se desperdiciará energía en lo que evidentemente ha fracasado. Es hora de darle vuelta a la hoja y seguir adelante.

Las primeras notas del preludio de la Era de Acuario fueron interpretadas por la última conjunción de Júpiter y Saturno en el primer grado del signo a finales de 2020. Después de permitir que los paradigmas de tierra se despidieran con dignidad, algo que pocos hicieron, el preludio comenzó a tomar forma a finales de 2024 con la entrada definitiva de Plutón en Acuario. Aunque en 2025 se podía ver que los cambios eran inevitables, quienes estaban en el poder redoblaron su egoísmo y continuaron con sus políticas de explotación. De hecho, hemos alcanzado niveles de desigualdad simplemente insostenibles, por no mencionar el total desprecio por la salud de nuestro planeta.

Una vez que Neptuno entró en Aries a finales de enero, seguido poco después por Saturno, la verdadera (y triste) situación ya no pudo ocultarse. Cuando Urano, regente de Acuario, se trasladó a Géminis y comenzó a comunicar la verdad que Plutón estaba revelando, el preludio adquirió una forma inconfundible que, como su nombre indica, presagia el futuro sin importarle nuestros deseos. Júpiter en Leo, en oposición a Plutón en Acuario, anuncia con trompetas que el cambio es inminente. Ese será el tema del próximo artículo.

Terminando…

Aunque corra el riesgo de repetirme demasiado, habrán energías que nos invitarán a reflexionar y quizás a revisar las comunicaciones emocionales que hayamos tenido en las últimas dos semanas.

La luna llena nos animará a reflexionar sobre lo poco que buscamos ayuda en los demás. Sin embargo, la plena comprensión podría no llegar hasta que ocurran eventos una semana después.

La entrada de Júpiter en Leo, un día después de la luna llena, dará inicio a un año de muchos cambios. Seré mucho más explícito en el próximo artículo, pero quiero que estén lo más informados posible.

Disfruten de la brillante luna este fin de semana.

Siempre Amor. 🌹🙏💖


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Comentarios

  1. Avatar de Paola Giovine
    Paola Giovine

    Gracias Rafael querido! Gracias por la dedicación y el tiempo que dedicas a estos relatos, tan interesantes e importantes.
    Aquí esperando a la luna llena, alzando rezos, invocando a la Luz. Que la Luz te envuelva y proteja! Mucho amor siempre

    1. Avatar de RXB

      Gracias a ustedes por leer mis escritos. No saben cuánto significa para mí.

      Adelante y que la luna llena traiga esa luz de la que hablas.

      Siempre Amor. 🌹🙏💖

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